27 ago 2011 |

DIOS ES AMOR



1ª Juan 4:8  El que no ama,  no ha conocido a Dios;  porque Dios es amor.

La palabra amor es tan amplia al momento de ser explicada, tiene tantas definiciones y contrastes que incluso con millones de años el hombre viviendo sobre esta tierra (según los científicos) aún no ha podido definir a cabalidad que es aquello que los seres humanos entienden como amor.

En el oriente por ejemplo, amor puede ser el sinónimo de responsabilidad, de entrega, de ser fiel y honorable a la familia, mientras que en occidente puede significar un sentimiento o sensación del corazón que motiva a un hombre a relacionarse emocionalmente con una mujer, en fin, creo que para cada cultura y civilización de la historia de la humanidad puede significar algo similar o incluso algo totalmente distinto de lo que el grueso de las personas conciben como amor.

Es imprescindible que cada hijo de Dios defina que es amor, porque el amor es Dios mismo y toda mi vida espiritual se definirá en virtud del concepto que yo tenga de Dios.
La RAE. Define amor (entre otras más) como a aquel sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. Pues, si bien este sentimiento puede asimilarse a lo que nuestra mente occidental comprende como amor, creo que aquella definición aún se queda corta ante tan amplio sentimiento, donde queda por ejemplo aquel animo de protección que un padre siente por su hijo, tal sentimiento puede llegar a ser tan potente que aquel padre podría matar con sus propias manos a aquel que quisiera dañar a su hijo, y donde queda también aquello que mueve a un hijo a no abandonar a su anciana madre, a pesar que sus bastos años relentizan toda la vida de aquel joven, en fin, la definición de la RAE. Es más bien (por decirlo menos) egoísta, y basa el amor en un sentimiento que parte de la sola insuficiencia humana (y no niego que la haya) y en virtud de esa imperfección busca llenar el vacío de compañerismo, con otro ser humano, que por desgracia a estar altura de la historia de la humanidad, ni siquiera ya es del sexo opuesto.

¿Estoy diciendo con esto, que es malo querer estar con una persona (del sexo opuesto) por el solo hecho de que nos guste, eso es malo en sí mismo, es egoísta? Pues si yo también soy aquel que llena la insuficiencia de otro, pues claro que ya no lo es, eso más bien responde a la naturaleza de mi creación, fue Dios quién dijo que al hombre no le era bueno estar solo, la idea de necesitar una mujer para compartir la vida, no fue una idea del hombre, sino de Dios, él nos diseñó así, y es más, fue por causa de que los hombres necesitábamos compañía que el Señor creo a la mujer, así que más que ella necesitarnos a nosotros, somos nosotros quienes necesitamos de ellas, aunque esa verdad le duela a algún machista por ahí.

Pero aun así, el hecho de necesitarnos mutuamente, el hombre a su mujer, los hijos a los padres, y la familia a la sociedad, aun así la definición de amor en pos de suplir una necesidad se queda pequeño, aún sigue siendo solo un afán egoísta, porque si yo solo quiero a mi mujer por lo que ella puede darme, entonces mi amor es de corta duración, por que en algún momento de la vida, después de unos pocos años ella quizás pueda dejar de ser aquello que fue en la noche de bodas, tal y como yo puedo dejar de ser aquel esbelto galán que roba flores para regalarle, mis hijos por otro lado pueden querer ser el deportista que yo no quería, en vez de ser el abogado que yo si quería, yo mismo puedo ser la decepción de padre que ellos no querían tener y no ser más aquel invencible iron man que ellos admiraban cuando pequeños, en fin, si el amor fuera tan solo suplir necesidades, entonces el amor es egoísta y solo piensa en sí mismo, y cuando ya no consiga lo que egoístamente quiere, entonces el amor dejará de ser, y eso es justamente lo que no es el amor, porque El amor nunca deja de ser… (1ª Corintios 13:8).

Sin lugar a dudas el hombre fue creado con emociones, entre ellas el gozo, la paz y el amor, el hombre puede sentir estas cosas y más, y por desgracia, desde la caída, el hombre no solo siente gozo, ahora también afán, además de la paz, siente temor o miedo, y sin lugar a dudas, con los años mientras más nos alejamos del momento de la creación, el hombre se llena más de odio y desconfianza, y cada vez siente menos amor.      

Con todo esto, es sumamente fácil amar a un hijo (salvo horrendas excepciones) es muy fácil enamorarse de una mujer (en el caso de un hombre) y no cuesta nada sentir amor o aprecio por los parientes, pero, en todo eso no existe mérito alguno, por ejemplo, nadie hace mucho para enamorarse o no se piensa mucho en amar a un hijo, uno simplemente lo ama, el nace y su innata indefensión provoca el instinto paternal de protegerlo, jamás se te pasaría por la mente pedirle a ese infante que proveyera para sus gastos (sería ridículo), sino más bien, nace el impulso de la madre por amamantarlo y del padre por proveer el mejor ambiente para él, que curioso es esto, cuando piensas en el amor de Padre o Madre, y te percatas que ese pequeño ser no trae consigo nada que pueda servirte para satisfacer tus deseos egoístas, te das cuenta un poco de como es el amor de Dios, siendo que los primeros meses trae cada noche desvelos y dolores de cabeza, más que otra cosa.       Sin lugar a dudas es una dicha saber que aportaste para traer otro ser a este mundo, pero cuando tienes mucho trabajo el lunes por la mañana, y en la madrugada del domingo tu bebe te mantiene despierto casi toda la noche, pues si al desayuno no lo aborreces, eso se llama amor, y es innato, no te obligas a amarlo, simplemente lo haces, porque es tu hijo.

Pues todo esto nos debe hacer pensar ¿es entonces que es el amor? Y ¿Cuál es la importancia de comprender que es amor? Pues es de suma importancia para un cristiano saber definir que es el amor, por que como dice el apóstol Juan, DIOS ES AMOR, y si conozco el amor, si comprendo que es El Amor, entonces comprenderé como es Dios en esencia, mientras más conozco el amor, más conozco Dios.
Entonces ¿Qué es amor? Es aquello que siento por mi mujer o por mi hijo, es ayudar al menesteroso o dar limosna, pues es el amor es todo aquello y también mucho más.              El amor se define en el griego, en el versículo 4:8 de 1ª de Juan, como agape, y esta palabra significa en resumidas cuentas AMOR DE DIOS, y a diferencia del sentimiento de un hombre por una mujer (eros) y de un Padre por un hijo (filial), el ágape se puede definir como aquel afecto que expresa a Dios en esencia, y el este nace de un corazón que tiene la virtud de conocer a Dios, no de oídas, no de memoria, sino de experiencia, el ágape brota de un corazón que tiene al Dios vivo morando en él.

Ahora bien ¿Qué es el ágape? Pues el ágape es aquel amor que a diferencia de lo que el hombre comprende, es algo que no brota de la nada como el enamoramiento, este sentir implica lo innato de apreciar a un hijo, sino más bien parte de la decisión de expresar aprecio, a pesar de que aquel que recibirá mi aprecio no se lo merece en lo más mínimo.              Esto quiere decir, que el ágape es una expresión mucho más madura que cualquiera otra del amor, esto implica involucrar la mente, no es una mera emoción que se desata instantáneamente en el corazón, es más bien un principio por el cual el cristiano vive, el ágape al contrario del eros o del filial, implica hacer uso de la voluntad, es una conquista, una victoria, una verdadera proeza, porque el amor ágape (o el amor de Dios) implica amar a aquel que se considera tu enemigo y desea lo peor para ti (Mateo 5:44) y la demostración de que ese ágape está en ti implica una acción, debes bendecir al que te maldice, hacer bien al que te aborrece y orar por aquel que te ultraja y persigue (Mateo 5:44) dime una cosa ¿es fácil hacer eso?.    Pues ese es el verdadero amor, aquel que proviene no del corazón de un hombre, sino desde el de Dios, que proviene desde aquel que es EL AMOR por esencia.

En este mismo contexto se puede conocer a Dios, solo piensa un momento ¿tu buscabas a Dios cuando te topaste con su amor? Pues claro que no, Colosenses 1:21 dice al respecto Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado, ni tu ni yo tuvimos ningún mérito para que Dios nos amara, es más, creo que aún no hemos hecho nada suficientemente bueno como para merecer su amor, pues este es el verdadero amor, por qué ¿qué merito existe en aquello que no te cuesta? Insisto, no es ningún trabajo enamorarse o amar a un hijo, pero tiene todo un trabajo y demasiada disposición amar a aquel que busca solo lo peor para ti, tal y como es un enemigo, pero eso es lo que hizo Cristo por mí, él me amó a mí, aunque yo no lo buscaba, cuando con mis actos me alejaba más y más de él, eso es lo que trata de explicar el apóstol Juan … En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados (1ª Juan 4:10) Eso es el amor, no algo que brota como un impulso en tu corazón como si nada, sino aquello que parte desde una decisión de apreciar y esperar lo mejor para mi prójimo, aunque aquello mismo vaya en desmedro de mí.
Por todo esto, el verdadero amor no puede ser simplemente satisfacer mi necesidad básica y egoísta, sino más bien, todo lo contrario, el amor es una entrega basada en una decisión de buscar lo mejor de mi prójimo, aunque eso no implique ningún beneficio para mí, al menos no en esta tierra ni en la esfera de lo material, solo piensa un momento ¿Cuánto dinero gano Cristo por morir en la cruz? Sin embargo, muchas veces si algo no implica una ganancia para mí, no lo hago, es más, si aquello implica una perdida, ni siquiera se me pasa por la mente ¿seguro que no pensamos así? Pues eso no es amor, amor no es mariposas en el estómago, no es solamente abrazar al tan anhelado hijo, no es solamente respetar a mis padres mientras ellos me ven, amor es DAR AUNQUE NO RECIBA NADA A CAMBIO, por qué definitivamente es …“Más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35).

Hoy estamos lejos de ese amor, es cosa de pensar ¿cuantos de nosotros cuando un hermano en la fe está mal, nos sentimos bienaventurado al dar, aunque nunca nos retribuyan? O cuando falta dinero para el arriendo del local de nuestro templo ¿Cuántos de nosotros pensamos en que otro disponga de su dinero para tales cosas, total ya diezme y ofrende? Perdón ¿eso es amor? Por otro lado ¿Cuántos padres no llevan a sus hijos a la iglesia por quedarse descansando y con eso ponen tropiezo en la crianza de sus propios niños? La respuesta es ¿trabaje toda la semana, debo descansar? ¡¡Pues, si trabajaste sí, claro que es justo un descanso!! Pero aunque no tú no recibas nada a cambio ¿no sería bueno criar a tus hijos en el temor y la amonestación del Señor? Alguno me dirá en esto, ¡¡yo les doy todo lo que necesitan!!, pero la verdad es que aunque yo le provea de todas las riquezas de este mundo a mi hijo, si no le guio a los pies de Jesús, entonces lo estoy maldiciendo a que se pierda en el infierno, porque sin Jesús, aunque cumpla todos sus sueños, está completamente perdido… pero ¡¡YO AMO A MIS HIJOS!!, si no los guías a Cristo, pues entonces tu amor no es otra cosa que la manifestación egoísta del corazón de un hombre caído, ese amor, no te sirve de nada.

Soy un hombre que cree que la escritura no miente al decir que, ¡¡Sin Santidad nadie verá al Señor!! (Hebreos 12:14) y creo profundamente en que sin la justificación de Cristo, ni aún el hombre que se considere más santo, podría entrar en el Reino de los cielos, pero Dios mismo me ha hecho meditar en esto ¡¡hay lecciones para el hombre, que los juicios de Dios no le podrán enseñar, sino su amor!! Y eso también es la pura y santa verdad, la mujer llamada María, que quebró aquel frasco de alabastro a los pies de Jesús (Lucas 7:37) no se acercó al Maestro motivada por su justicia o su santidad, no fue su doctrina lo que la cautivo, ni fueron los milagros del Mesías la que la conmovieron, sino, fue nada menos que ese dulce e incomparable amor de Dios (ágape) que Jesús destilaba por aquellos que estaban perdidos. Fue ese amor lo que logro cambiar el corazón de aquella mujer pecadora, ese amor logro algo que ni aún toda la religión organizada de ese tiempo, fueron capaces de lograr.
Hoy en muchas congregaciones se usan métodos mundanales de evangelismo para atraer a las personas, dejando de lado el verdadero sentido de la salvación, y no digo con esto que tampoco debamos predicar sobre la justicia y la condenación del hombre por su pecado, pero solo piensa un poco en esto, aún en el redargüir del Espíritu, esa congoja que proviene de saber que hice algo contrario a la voluntad de Dios, proviene del amor de Dios, es como un clamor desde el Espíritu de Dios que te motiva a que te pongas a cuentas con él y así él no tenga que condenarte, ESO ES AMOR.

 Estimado hermano en la fe ¿Qué merito hay en que ames a tu mujer o tu esposo? O ¿Qué meritorio hay en apreciar a quien nos ha hecho tanto bien, mientras que aborrecemos a nuestro enemigo? ¿Qué de cristiano tiene el amar a mi hermano en la fe que piensa igual que yo, mientras menosprecio a aquel que no lo es? Creo que en alguna parte del camino se nos olvidó que el mérito de ser salvos no provino de nuestras propias fuerzas ni justicia, sino de  que Jesús me amó a mí, cuando yo lo odiaba a él.
Hoy día muchos nos jactamos de conocer a Dios, y hablamos de él como si fuera nuestro amigo más íntimo, creemos haber alcanzado algo, cuando en realidad solo hemos adquirido un poco de teología barata, y hemos memorizado versículos bíblicos un poco más que el promedio, pero en realidad muchos de los que nos llenamos la boca diciendo que conocemos al creador, con nuestras actitudes solo negamos nuestros dichos, creemos que un cargo o un título en la iglesia nos da una cercanía a él o nos eleva a algún ridículo e inexistente nivel espiritual, mientras que digo conocer y amar al Dios que no he visto, pero aborrezco a mi hermano que si veo, eso es ridículo, es hipocresía, eso es engañarse asimismo, porque si yo conociera verdaderamente a Dios, sabría que la esencia más prominente de Dios es el amor, porque DIOS ES AMOR.

Solo medita en esta verdad estimado hermano en la fe, no hay mérito en amar a quienes te aman, el verdadero amor se encuentra en desear lo mejor a aquel que te aborrece y pedir por la bendición de aquel que te maldice, ese fue el ejemplo de Cristo en la cruz del calvario ¡¡Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen!! Si algo merece llamarse amor, es justamente esa actitud.

1ª Juan 4:7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.

Dios te bendiga,

Profeta de Dios.