23 jul 2013 |

Su Venida

 1° Parte
                       
                      

Lucas 2:25-32 Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.  Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor. Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo: Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra; Porque han visto mis ojos tu salvación, La cual has preparado en presencia de todos los pueblos; Luz para revelación a los gentiles, Y gloria de tu pueblo Israel.

E leído alguna vez a un estudioso de la Biblia decir que el momento histórico en el que vivió Jesús, fue lejos el momento más oscuro espiritualmente hablando de la vida de Israel, y es curioso darse cuenta de esa verdad, por que aún Israel estando lleno de sinagogas, con un mega templo en Jerusalén, con una maquinaria religiosa tan meticulosa, fuese aquel  el momento más oscuro para la espiritualidad del (hasta entonces) el exclusivo pueblo de Dios. 

De alguna manera, sin querer ser pesimista, es un cuadro bastante similar al que puedo ver yo en mi país.   Y Cuando digo eso, estoy pensando en corporaciones que tienen “al menos” una iglesia por comuna en Chile, pienso en las calles de las poblaciones de Santiago, donde conviven dos e incluso tres iglesias por cuadra, pienso en que tenemos un capellán evangélico en el palacio de la moneda, libertad de culto e incluso un “día” nacional del pueblo evangélico (31 de octubre), y teniendo todas y cada una de esas “bendiciones”, en años no ha disminuido la delincuencia, no a cesado el consumo de drogas, los valores morales y bíblicos han sido profundamente trastocados y vulnerados, cambiados por un montón de pensamientos humanistas que no hacen otra cosa que exaltar la condición caída del ser humano, y para que mencionar ese animo colectivo que existe hoy, de legalizar el asesinato de un feto (aborto) , o de que dos hombres puedan ser casados en una iglesia como si la sodomía fuera una “opción” legitima para cualquier persona.  Ese es el escenario del Chile de hoy, y por desgracia también el de todo el planeta, bastante poco esperanzador.

Lo más triste de todo esto, es que ni siquiera el pensamiento humanista aprenda de sus propios errores, por que lo que hizo caer el Imperio Romano de Occidente mil años antes que del oriente, fue en gran parte la alarmante decadencia moral en la que estaba cayendo durante años.

Sin embargo, a pesar de la “aparente” visión pesimista que puedo llegar a tener, la misma tiniebla que se demuestra en el tiempo de Jesús, se nos muestra a la vez como esperanzadora, por que Dios siempre tiene el control de todo, y aún cuando más oscura y densa se veía la tiniebla en todo Israel, mucho más cerca también, estuvo de llegar la luz (y llego), tal y como el bello contraste de la luz del amanecer con el rayar del alba, así también a Dios nada ni nadie lo toma por sorpresa, nada ni nadie lo puede vencer, ni aún la muerte cuando rodeo a Jesucristo con su abrumante tiniebla, tuvo el poder suficiente como para retenerlo eternamente junto a ella, y esto por una simple pero eterna razón… La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. (Juan 1:5).

Ahora bien, es en este “tenebroso” escenario social y bíblico, en donde no solo Jesús aparece en este mundo, sino también un simple hombre, no un “profeta” titulado de alguna escuela “profética” renombrada, no un sacerdote levita bien educado, no un erudito Fariseo o Saduceo, no un rabino de alguna corriente Talmúdica, sino, un simple hombre qué, a pesar de carecer “aparentemente” de cualquier conocimiento sobresaliente, tenía a su favor una comunión con Dios digna de toda envidia, y es que por causa de tener una comunión con el Dios la Torah que leía, tuvo también el privilegio de ver con sus ojos EN VIDA, a aquel que libertaria a su pueblo de la opresión más perversa que puede subyugar a la gente, la OPRESIÓN DEL PECADO.

Aparentemente Simeón no ostentaba ningún cargo en las labores del templo, pero según las escrituras “El Espíritu Santo estaba sobre él”, ¡¡Que privilegio tan grande ¿verdad?!! Careciendo de total reconocimiento humano, pero contando con todo el reconocimiento del Dios vivo.    El asunto radica en que ese hombre experimentó la visitación del Mesías antes de conocer la muerte, y sin embargo, NINGÚN Sacerdote, Levita, Fariseo o Saduceo tuvo el privilegio del que este hombre del vulgo disfrutó.            Cabe preguntarse ¿Por qué? Pues es gran parte tiene que ver con él era un “hombre justo y piadoso”, pero considero que la razón principal del privilegio de conocer a Jesús antes de conocer la muerte, fue principalmente porque ÉL ESPERABA LA CONSOLACIÓN DE ISRAEL, es decir, el ESPERABA la venida del Mesías.

Alguien puede preguntarse en este momento ¿pero acaso los Fariseos no lo esperaban también? Pues yo creo que la mejor manera de entenderlo es que los Fariseos SABIAN que el Mesías vendría “algún día” pero tristemente “NO LO ESPERABAN”, y aunque conocían a la perfección la Torah como para darse cuenta que Jesús cumplía a la perfección cada profecía Antiguo-testamentaria, solo “SABIAN” (de manera intelectual) que el Mesías vendría, pero no lo “ESPERABAN”.   Ellos querían un Rey, no un cordero, ellos querían que llegase con un caballo blanco, no en un pollino, ellos querían que desafiase y venciera al imperio Romano, no que se dejase crucificar por el, ellos querían a un Guerrero que venciera a todo el mundo y los pusiera a ellos (los religiosos) como cabecillas del dominio mundial, no alguien que les dijera ¡¡Hipócritas y sepulcros blanqueados!!.  
        
En el fondo, ellos estaban esperando a un Mesías gobernante, sin tomar en cuenta el tiempo en el que vivían, y pasando por alto el resto de las profecías bíblicas que hablaban sobre el padecer redentorio del Hijo de Dios.      

Su visión cegada y egoísta no solo los mantenía lejos de la verdad, sino principal y tristemente apartados de toda virtud que pudiera emanar del Espíritu Santo.  Ellos se perdieron la visitación del Mesías, por causa de su religiosidad, egoísmo y banalidad.
Uno pudiera pensar así: ¡¡wow, si yo hubiese vivido en los tiempos de Jesús, y hubiese visto todos los milagros que él hizo, yo le habría seguido hasta el final, habría estado allí con él junto a la cruz, le habría dado todo a los pobres y hubiera obedecido su llamado!! Sin embargo, Simeón el anciano “privilegiado”, reconoció al Dios hecho hombre en la persona de Jesús, cuando este tenía simplemente 8 días de vida, es decir, Simeón creyó en el redentor, antes de que hiciera un solo milagro, ¡¡ESO SE LLAMA TENER VISIÓN!! Solo piensen en esto, sin destellos de luces, sin transfiguración, sin milagros despampanantes y sin más iluminación que una fe sólida en el Dios vivo, antes de que Jesús balbuceara una sola palabra, sin ningún sermón, ÉL CREYÓ EN JESÚS.  ESO SE LLAMA FE.

Este ejemplo es totalmente digno de imitar, y es que muchas, pero muchas veces nosotros buscamos a Dios en un libro, en vez de buscarlo en la intimidad, y no hacemos como Simeón, que no se destacó por ser un docto, sino por ser un hombre de comunión con Dios (El Espíritu santo estaba sobre él), y con esto no estoy diciendo que el estudio de la escritura deba despreciarse en pos de la “comunión”, sino que definitivamente el estudio que carece de comunión termina en sequedad y ceguera espiritual, donde la escritura pasa de ser la ley y el margen para cada decisión en la vida, a ser un simple libro histórico más y pierde su influencia sobre mí.  Es justo aquí donde quiero llegar con este mensaje.

Como dije al principio, el escenario en el que Jesucristo descendió del cielo por primera vez, fue un escenario oscuro, solo piénsenlo, Dios no dijo ni una sola palabra en cuatrocientos años, no dio ni una sola orden a su pueblo en al menos cuatro generaciones, y sin embargo, aun estando llenos de Fariseo, Sinagogas, y con un mega templo en el centro de su ciudad, no llego luz verdadera a Israel sobre la voluntad de Dios, sino hasta que del desierto comenzó a brotar una voz, llamando al pueblo a enderezar sus caminos (Juan el Bautista).  Qué curioso es que estando tan llenos de Teología antiguo testamentaria, aún así, el primer mensaje de Jehová en cuatrocientos años fue ENDERECEN SUS CAMINOS.

Hoy veo que “el pueblo está” en una similar forma por todo el mundo, las “sinagogas” proliferan por todas partes, leen la palabra, conviven unos con otros, y los que no se sienten “súper sabios” por su teología, se sienten “libres” de abusar de una Gracia inexistente que (según ellos) les perdonará hasta los pecados no arrepentidos.

Ese es el tenebroso mundo de hoy, y lo más terrible no es que el mundo este en tinieblas, sino que los “cristianos” no nos demos cuenta que las tinieblas hoy ejercen tal poder, que incluso llegan a dominar muchas veces aún nuestras propias iglesias.
¿Cómo me puedo explicar que cientos y cientos de cristianos en el mundo, hoy SEPAN que Jesucristo Ya Viene, y sin embargo, viven como si no lo supieran? Pues creo que la respuesta está en que todos saben que CRISTO VENDRÁ, pero NO LO ESTÁN ESPERANDO.           Esto es como el versículo que dice que, “el que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado” (Santiago 4:17) ¿y es que como podemos saber que Cristo volverá y no lo estamos esperando? Hemos mal entendido la intención de que Jesús haya dicho que “nadie sabe el día ni la hora” como que queriendo decir “NO SE PREOCUPEN, COMO NI YO SE CUANDO OCURRIRA, ENTONCES RELAJENSE, VIVAN COMO QUIERAN, LLENENSE DE SUS SUEÑOS, PEQUEN Y NO SE PREOCUPEN, POR QUE NI YO SE CUANDO VOLVERÉ”.   Eso suena ridículo e irreverente ¿Verdad? Pues así es como muchos cristianos viven hoy día, como si su Señor tardase en venir, como si no viniera antes de que yo muriera, como si yo tuviera demasiado tiempo como para “convertirme” algún día, como si tuviera un millón de años para arrepentirme.        

Es curioso que muchos de nosotros admiremos profundamente al Apóstol Pablo, no que lo idolatremos, pero seamos sinceros, EL ES UN TREMENDO EJEMPLO A SEGUIR, y sin ser él un hombre vanaglorioso, él mismo se puso en más de una ocasión como UN EJEMPLO DE CRISTIANO ¿puedes tu hacer lo mismo? Cuando yo veo mi vivir, me doy cuenta que de Pablo de parecía mucho más a Cristo que yo.    Sin embargo, cuando hablamos del arrebatamiento, de la segunda venida de Cristo y los tiempos apocalípticos que estamos viviendo, de un de repente nos llenamos de argumentos “doctrinales” y comenzamos a discutir sobre si el Rapto de la iglesia ocurrirá antes, durante o después de la “Gran Tribulación”, nos volcamos en tratar de descifrar si Barak Obama es o no el anticristo, o si Israel es o no aún el pueblo de Dios, y nuestra gran admiración por el cristianismo ejemplar del Apóstol Pablo se esfuma, olvidando que Pablo también dijo lo siguiente: Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.(1ª Tesalonicenses 4:17). 

Pablo estaba esperando ser arrebatado, y él vivió dos mil años antes que yo ¿no será lógico pensar en que cuanto más yo hoy día debiese estar preparado para irme con Cristo? ¿Será que a Jesús no le importa que yo entienda los tiempos en los que estoy viviendo? Jesús dijo lo siguiente: Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles. Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis! (Mateo 16:2-3). 

Eso quiere decir que si Dios marca los tiempos con señales naturales como las cuatro estaciones del año, de igual forma en la escritura existen las señales que marcan los tiempos proféticos, con la finalidad de que su pueblo no perezca por falta de conocimiento. 

Es menester abrir los ojos y darse cuenta que cada día de estos últimos años, es un día profetizado en la escritura como “EL ÚLTIMO TIEMPO”.  Es cosa de pensar en los días de Noe, mientras él construía un arca en el terreno de su hogar, a kilómetros de la orilla del mar, en medio de una sociedad donde JAMÁS había llovido, la gente se burlaba de él, se casaba, se daba en casamiento, comía, bebía y vivían como si nada malo fuera a pasar, como si el juicio de Dios no estuviera cerca, como si Dios no existiera.           Así veo el mundo yo, en su mayoría relajado, tranquilo, sin mayores dificultades, no ven la desgracia y la miseria en la que viven, no logran darse cuenta de que Cristo está por volver.         Ahora, lo terrible no es que el mundo este en tinieblas, sino la causa de que lo este, y eso es en su gran mayoría por culpa de la iglesia, por que no existe otro agente en el mundo entero que este capacitado por Dios para dar luz a las tinieblas, y eso de alguna manera también muestra que el tiempo está cerca, hay apostasía por todos lados, falsas interpretaciones de la escritura, falsos profetas, falsos maestros, falsos profetas y el espíritu del anticristo operando en las mentes de casi todos los gobernadores, cambiando las leyes y la moral, según el diablo manipula en sus carnes, desde varios años ya que la organización Luterana y anglicana admite “Pastores” homosexuales entre sus filas ¿Díganme si eso no es como en los tiempos de Sodoma y Gomorra? Y el gran pecado de estos pueblos fue el Ocio (He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso. Ezequiel 16:49) por causa de la mala administración de su abundancia, lo prioritario paso a ser secundario, y todo el pueblo pereció, por no tomar en serio a Dios.

La iglesia hoy día está así, al menos en occidente, casi todos nuestros países tienen libertad de expresión, pero curiosamente ya casi ni hacemos uso de ese derecho, por que las tinieblas de este mundo, han abarcado el corazón de la iglesia llenándola de sueños terrenales, de ocio y banalidad.   Ya casi nadie predica que el tiempo no es bueno, de que este es el tiempo postrero del que hablo el Apóstol Pablo cuando dijo: También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. (2º Timoteo  3:1-5) 

Pablo previene a la iglesia de hombres con ese carácter, y sin lugar a dudas en el tiempo en el que él vivió, nadie puede negar que habían hombres así, y los a habido en cada generación humana en el mundo, sin embargo, él hizo el énfasis en que “EN LOS ULTIMOS TIEMPOS” esto no será la excepción, sino la regla.  Hoy eso es así, esta repleto de una sociedad que se deja guiar por hombres amadores de si mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios y blasfemos, y por desgracia, la iglesia que fue prevenida por el Apóstol hace milenios, hoy está cayendo justamente en la trampa de lideres así, blasfemos, amadores de los deleites más que de Dios que aparentan la piedad pero niegan la eficacia.     

Todo esto y mucho más me dice a mi, según la escritura, no según lo que un pastor o un teólogo diga, que EL TIEMPO ESTA CUMPLIDO, y déjame decirte estimado hermano, que por desgracia para el mundo, esto NO MEJORARÁ.

No vienen tiempos gloriosos para el mundo, aunque si creo que para la iglesia de Jesucristo, creo en un avivamiento producido por el Espíritu de Dios, donde la preponderancia será el arrepentimiento y la conversión verdadera de los hombres, más que los milagros y los prodigios, por que los hombres hoy necesitan más salir de su banal manera de vivir, que salir sanos de un hospital para seguir viviendo en perdición. 
Creo en ese avivamiento, y lo espero con ansias, por que solo ese poder, ese viento poderoso del Espíritu Santo, puede encender la llama de la salvación para una iglesia que está en decadencia.           
Pero también creo que Cristo no necesita ese avivamiento para volver por su iglesia, si enviara ese fuego que yo espero, será solo por cumplir su propia palabra, por amor al mundo, por sus muchas ganas de que nadie perezca.

Cristo viene iglesia, tu puedes creerlo o no, pero aun creyéndolo, sino estas ESPERANDOLO, te lo perderás.  Ese fue el gran error de los fariseos, saber que el Mesías vendría, pero estar tan deseosos de cumplir sus propios sueños y ansias de poder, que cuando Cristo llegó, no lo pudieron distinguir.     No basta solo con saber que un día Cristo volverá, debemos esperarlo, debemos estar preparados.   
        
Un punto importante en todo esto es, que el Apóstol Pablo a pesar de que el tenia la convicción de que Cristo lo arrebataría, él no se encerró en su iglesia (como muchos lo han hecho), él no le dijo a Lucas que dejara de practicar la medicina, y no veo por ninguna de sus epístolas que el instara a la iglesia a la flojera, al no estudiar, o al abandonar sus casas o inclusos sus familia, yo no e leído que él obligara a alguien a no casarse por que Cristo viniese pronto, sino que fuera de todo pensamiento sectarista, el LLENO TODO EL MUNDO CONOCIDO CON  EL EVANGELIO DE JESUCRISTO, el cumplió con su labor, y eso es lo que tiene que hacer la iglesia del Señor, cumplir con su labor, sabiendo que Jesús puede volver en este preciso momento.

Finalmente, quisiera decir que si Jesucristo dijo que ni él sabia el día ni la hora de su regreso, lo hizo con la finalidad de que viviéramos apercibidos, de que realmente viviéramos los dos principales fundamentos de la escritura que dicen “Amaras a tu Dios por sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo” y que viviéramos en toda la santidad de sabemos debemos vivir, por que no sabemos cuando él volverá. 

Esa es nuestra misión, esa es nuestra tarea, y así debe ser nuestra espera, para que cuando el Señor regrese, primero no nos sorprenda como ladrón en la noche, y segundo, cuando vuelva nos encuentre haciendo las labores que él nos encomendó.

Iglesia, CRISTO REALMENTE ¡¡YA VIENE!!.

Dios te bendiga,

Profeta de Dios.